Una desalineación que puede cambiar más que tu sonrisa
A veces creemos que una mordida “un poco desviada” no es gran cosa. Pero una mordida cruzada, si no se trata, puede afectar mucho más que la estética: puede alterar la forma del rostro, causar dolor en la mandíbula e incluso generar inseguridad al sonreír o hablar.
Corregirla no solo mejora la armonía facial, sino también la función y salud de toda la boca.
¿Qué es exactamente una mordida cruzada?
La mordida cruzada ocurre cuando uno o varios dientes no encajan correctamente al cerrar la boca.
En lugar de alinearse con sus opuestos, algunos dientes se inclinan hacia la mejilla o hacia la lengua, provocando un cierre irregular.
Esta desalineación puede darse en la parte anterior (delantera) o posterior (trasera), y afecta tanto a niños como a adultos.
Aunque muchas veces se nota visualmente, otras solo se detecta mediante una revisión profesional.
Síntomas y señales que no debes pasar por alto
Algunas personas conviven con una mordida cruzada sin saberlo, pero el cuerpo suele enviar señales claras:
- Dificultad al cerrar completamente la boca.
- Dolor o chasquidos en la mandíbula.
- Morderse con frecuencia la mejilla o la lengua.
- Dolor dental sin causa aparente.
- Dolores de cabeza o cuello.
- Dificultad para pronunciar ciertos sonidos.
Si identificas uno o más de estos síntomas, lo mejor es acudir a un especialista en ortodoncia. Cuanto antes se detecte, más fácil será el tratamiento.
Consecuencias de no tratar una mordida cruzada
Más allá de la apariencia, una mordida cruzada no tratada puede desencadenar varios problemas:
- Dolores musculares y articulares: los músculos y las articulaciones de la mandíbula trabajan de forma desigual, lo que puede causar tensión, dolor de cabeza o rigidez en cuello y hombros.
- Desgaste dental desigual: algunos dientes reciben más presión que otros, favoreciendo su desgaste prematuro.
- Dificultades para masticar o hablar: una mordida irregular puede interferir en la función y el habla.
- Caries y problemas de higiene: los dientes mal posicionados son más difíciles de limpiar, lo que facilita la acumulación de placa y bacterias.
- Asimetría facial: en niños y adolescentes, puede alterar el crecimiento óseo y cambiar la forma del rostro.
Tratamientos disponibles para corregir la mordida cruzada
La buena noticia es que las mordidas cruzadas sí tienen solución, sin importar la edad.
Los tratamientos varían según la causa, el grado del problema y el momento del diagnóstico, pero los más comunes incluyen:
- Ortodoncia: los brackets o alineadores transparentes pueden reposicionar los dientes de forma gradual y precisa.
- Expansores o aparatos funcionales: especialmente en niños y adolescentes, ayudan a guiar el crecimiento del hueso maxilar para corregir la mordida.
- Ajustes oclusales: pequeñas modificaciones en la superficie dental para mejorar el contacto entre dientes.
- Tratamientos combinados: en casos severos, puede requerirse la colaboración entre ortodoncista y cirujano maxilofacial.
El primer paso siempre será un diagnóstico personalizado, que incluya estudios y radiografías para evaluar la estructura completa de la mordida.
Una sonrisa alineada también es una sonrisa saludable
Tratar una mordida cruzada no solo mejora la estética, sino también la calidad de vida: reduce el dolor, facilita la masticación y evita complicaciones a futuro.
En Odontofas, nuestros especialistas en odontología y ortodoncia utilizan tecnología de vanguardia para diagnosticar y corregir este tipo de maloclusiones, cuidando tanto la función como la armonía facial.✨ Una mordida alineada puede cambiar no solo tu sonrisa, sino la forma en que te sientes al mostrarla.
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